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miércoles, 20 de marzo de 2019

5.- Psicosociales (Adler, Horney)


Psicosociales (Adler y Horney)



Teorias:


Psicosociales
Alfred Adler nació en los suburbios de Viena el 7 de febrero de 1870. Era el segundo varón de tres niños, fruto de un matrimonio de un comerciante judío de granos y su mujer. De niño, Alfred padeció de raquitismo, lo que le mantuvo impedido de andar hasta los cuatro años. A los cinco, casi muere de una neumonía. Fue a esta edad cuando decidió que de mayor sería médico. Recibió su título de médico de la Universidad de Viena en 1895. Posteriormente se inclinó hacia la psiquiatría y en 1907 fue invitado a unirse al grupo de discusión de Freud. Seguidamente redactó un artículo sobre los sentimientos de inferioridad de los niños, en el que sugería que las nociones sexuales de Freud debían tomarse de forma más metafórica que literal. Durante la Primera Guerra Mundial, Adler sirvió como médico en la Armada Austríaca.Así, tuvo la oportunidad directa de ver los estragos que la guerra producía, por lo que su visión se dirigió hacia el concepto de interés social. Creía que si la humanidad pretendía sobrevivir, tendría que cambiar sus hábitos. En 1934, Adler y su familia abandonan Viena para siempre. El 28 de mayo de 1937, mientras daba clases en la Universidad de Aberdeen, murió de un ataque al corazón.
Teoría
Alfred Adler postula una única “pulsión” o fuerza motivacional detrás de todos nuestros comportamientos y experiencias. Con el tiempo, su teoría se fue transformando en una más madura, pasando a llamarse a este instinto, afán de perfeccionismo. Constituye ese deseo de desarrollar al máximo nuestros potenciales con el fin de llegar cada vez más a nuestro ideal.  Otra palabra que Adler utilizó para referirse a esta motivación básica fue la de compensación o afán de superación. Dado que todos tenemos problemas, inferioridades de una u otra forma, conflictos, etc.; sobre todo en sus primeros escritos, Adler creía que podemos lograr nuestras personalidades en tanto podamos (o no) compensar o superar estos problemas.
La última frase que usó antes de plantear su afán de perfeccionismo, fue afán de superioridad, se refiere al deseo de ser mejor, incluye también la idea de que queremos ser mejores que otros, más que mejores en nosotros mismos.
Teleología:
Las cosas que ocurrieron en el pasado, como los traumas infantiles, determinan lo que eres en el presente. Adler considera la motivación como una cuestión de inclinación y movimiento hacia el futuro, en vez de ser impulsado, mecánicamente, por el pasado. Somos impulsados hacia nuestras metas, nuestros propósitos, nuestros ideales.
Inferioridad
Bueno, así que aquí estamos; siendo “empujados” a desarrollar una vida plena, a lograr una perfección absoluta; hacia a la auto-actualización. Y sin embargo, algunos de nosotros,los “fallidos”, terminamos terriblemente insatisfechos, malamente imperfectos y muy lejos de la auto-actualización.
Y todo ello porque carecemos de interés social, o mejor, porque estamos muy interesados en nosotros mismos. ¿Y qué es lo que hace que estemos tan autocentrados?.
Cualquiera sufre de inferioridad de una forma u otra. Hay incluso más personas con inferioridades psicológicas. A algunos de nosotros nos han dicho que somos tontos, o feos o débiles. Si nos sentimos abrumados por las fuerzas de la inferioridad, ya sean fijadas en nuestro cuerpo, o a través de la sensación de estar en minusvalía con respecto a otros o simplemente presentamos problemas en el crecimiento, desarrollaremos un complejo de inferioridad. no es solamente un pequeño problema; es una neurosis, significando con esto que es un problema considerable.
Aparte de la compensación y el complejo de inferioridad, otras personas responden a la inferioridad de otra manera: con un complejo de superioridad. Este complejo busca esconder tu inferioridad a través de pretender ser superior. Si creemos que somos débiles, una forma de sentirnos fuertes es haciendo que todos los demás se sientan aún más débiles.
Tipos psicológicos
El Dominante: Desde su infancia, estas personas desarrollan una tendencia a ser agresivos y dominantes con los demás. Su energía es tan grande que se llevan lo que haya por delante con el fin de lograr este dominio. Los más enérgicos terminan siendo sádicos y valentones; los menos energéticos hieren a los demás al herirse a sí mismos, como los alcohólicos, adictos y suicidas.
El erudito. Son sujetos sensibles que han desarrollado una concha a su alrededor que les protege, pero deben apoyarse en los demás para solventar las dificultades de la vida, se hacen dependientes de sujetos más fuertes. Cuando se sienten abrumados, desarrollan lo que entendemos como síntomas neuróticos típicos: fobias, obsesiones y compulsiones, ansiedad generalizada, histeria, amnesias y así sucesivamente.
El Evitativo: Estos son los que tienen los niveles más bajos de energía y sólo pueden sobrevivir si evitan lo que es vivir, especialmente a otras personas. Cuando son empujados al límite, tienden a volverse psicóticos y finalmente retrayéndose a su propio mundo interno.
El Socialmente útil:  Este sería el de la persona sana, el que tiene tanto energía como interés social. Hay que señalar que si uno carece de energía, realmente no se puede tener interés social dado que seremos incapaces de hacer nada por nadie.
Terapia, el terapeuta debe motivar al paciente, lo que significa despertar su interés social, y la energía que lo acompaña. A partir de una genuina relación humana con el paciente, el terapeuta provee de una forma básica de interés social que luego puede ser trasladado a otros.

Karen Horney  (1885-1952)

Hija de Clotilde y Brendt wackels Danielson. Su padre fue un capitán naval y era un hombre muy religioso y autoritario.
Karen también tuvo un hermano mayor también llamado Berndt a quien cuidó profundamente, así como otros 4 hermanos mayores del primer matrimonio de su padre.

Durante su infancia ella describe a su padre como un sujeto disciplinario que prefería a su hermano Berndt sobre los demás, por lo que ella se sintió con falta de afecto por parte de su padre e hizo que
se inclinara especialmente a su madre.

A la edad de 9 años desarrolla una extraña atracción por su propio hermano. Éste, avergonzado por las expectativas de su hermana, le apartó de él. Esta situación la llevaría a lo que fue su primer encuentro con la depresión, problema que no la abandonaría el resto de su vida.
Tal y como Freud hubiera supuesto, Karen se había casado con un hombre nada diferente a su padre, su esposo era tan autoritario como el capitán había sido con sus hijos.

Horney se daba cuenta que ella no sólo no intervenía, sino que entendía que esta atmósfera era buena para sus hijos y que les inculcaría el afán de independencia. Muchos años más tarde cambiaría su visión sobre la crianza.

En 1926 emigró a Estados Unidos, y se estableció en Brooklyn. Dónde logró amistad con intelectuales de la talla de Erich Fromm y Harry Stack Sullivan. Y fue aquí donde desarrollaría sus teorías sobre la neurosis, basándose en su experiencia como psicoterapeuta.


TEORÍA
La teoría acerca de la neurosis de Horney es quizás la mejor de las teorías que tenemos. Considera a la neurosis como algo mas continúo en la vida normal, lo entendía como un intento de hacer la vida más llevadera, como una forma de “control interpersonal y adaptación” en nuestra vida cotidiana. Sólo que la mayoría de nosotros lo hacemos bien y los neuróticos parece que se hunden más rápidamente.

Distinguió 10 patrones particulares de necesidades neuróticas, los cuáles están basados sobre aquellas cosas que todos necesitamos, pero que se han vuelto distorsionadas de diversas formas por las dificultades de las vidas de algunas personas.

Las necesidades neuróticas son las siguientes:
1.-Necesidad neurótica de afecto y aprobación. Necesidad indiscriminada de complacer a los demás y ser querido por ellos.
2.-Necesidad neurótica de pareja. De alguien quien lleve las riendas de nuestra vida. Esta necesidad incluye la idea de que el amor resolverá todos nuestros problemas.
3.-El neurótico necesita restringir la vida. Se refiere a no ser demandantes, a satisfacernos con muy poco. ¿Quién no ha sentido la necesidad de simplificar la vida cuando se vuelve muy estresante?
4.-Necesidad neurótica de poder. De control sobre los demás, de omnipotencia. Todos buscamos el poder, pero el neurótico se desespera por lograrlo.
5.-Necesidad neurótica de explotar. En la persona común lo podríamos entender como la necesidad
de tener un efecto, de provocar un impacto, de ser escuchado. En el neurótico, se convierte en una manipulación y la creencia de que los demás están ahí para ser utilizados. A su vez también se puede comprender como una idea a ser manipulado por los demás, de parecer estúpido.
6.-Necesidad neurótica de reconocimiento o prestigio social. Nos gusta ser apreciados por los demás. Pero los neuróticos están sobre preocupados por las apariencias y la popularidad. Temen ser ignoradas o simples.
7.-Necesidad de admiración personal. Todos necesitamos ser reconocidos por nuestras cualidades.
Aquí el miedo de los neuróticos se centra en no ser nadie, falto de importancia y sin sentido en sus acciones.
8.-Necesidad neurótica de logro personal. No hay nada malo en aspirar a logros. Pero algunas personas deben ser los número uno en todo, y como esto es una tarea muy difícil, vemos a estas personas devaluando o demeritando aquello en lo que no pueden ser los primeros.
9.- Necesidad neurótica de autosuficiencia e independencia. Todos nosotros debemos cultivar cierta autonomía, pero algunas personas sienten que no deberían de necesitar de nadie nunca.
10.- Necesidad de perfección e inexpugnabilidad. Algunas personas pretenden ser perfectas y temen fallar. No resisten que se les atrape en un error y necesitan, por tanto, controlar todo el tiempo.


Agrupadas en tres amplias estrategias de adaptación:
  1. Complianza: aquí entran las necesidades neuróticas de afecto y aprobación, de pareja y la de restringir la vida.
  2. Agresión: engloba las necesidades neuróticas de poder, de explotar, de prestigio social, de admiración personal y de ogro personal.
  3. Alejamiento: son las necesidades de autosuficiencia e independencia además la de perfección y por último la de restringir la vida.
El desarrollo de su teoría de la neurosis está basada en la indiferencia paterna o como ella la llamaba “la maldad básica” que se refiere a la falta de calidez y afecto durante la infancia. La clave para entender la indiferencia parental es que constituye una forma de percepción del niño y no de las intenciones de los padres.
Horney observó que los niños responden no con pasividad y debilidad ante la indiferencia parental, sino que lo hacen con rabia, respuesta que la autora describe como la “hostilidad básica”. El frustrarse conlleva a una respuesta primera de un esfuerzo por protestar por la injusticia.

Teoría del Self
Para Horney el Self es el centro del ser, el neurótico tiene una visión diferente de las cosas, el self neurótico lo separa en self ideal  y self despreciado.
Self ideal: nos podríamos referir como cuando estamos fallando de alguna manera, esto implicaría que existirían ciertos ideales a los que nos estamos sometiendo (creamos un self ideal fuera de nuestras posibilidades); no es una meta positiva, sino todo lo contrario, es irreal e imposible de alcanzar.
Self despreciado: este se explicaría como cuando miramos a nuestro alrededor y creemos que nos están despreciando, entonces internalizaremos esta sensación como si fuese nuestra verdadera percepción de nosotros mismos.


Horney llamó a esta relación entre los yo ideales y despreciados como  “la tiranía de los posibles” y de los neuróticos “la lucha por la gloria”.

La persona sumisa cree que “debería ser dulce, auto-sacrificado y santo”
La persona agresiva dice “debería ser fuerte, reconocido y un ganador”
La persona introvertida  cree que “debería ser independiente, reservado y perfecto”
Y mientras está vacilando entre estos dos self imposibles el neurótico se ve alienado de su propio yo y retraído de llevar a cabo sus potenciales verdaderos.