Introducción a las Teorías de la personalidad
El área a revisar comprende cuestiones que son accesibles solamente al sujeto,
como sus pensamientos y sentimientos internos.
Algunos de estos pensamientos no son accesibles a la consciencia de la persona, como los instintos y las motivaciones inconscientes.
En la actualidad estamos detenidos en teorías (en plural),
más que en la ciencia de la personalidad.
Lo primero es definir teoría y personalidad para poder avanzar a lo largo del tema.
Teoría
Una teoría es un modelo de realidad que nos ayuda a comprender, explicar, predecir
y controlar la realidad.
y controlar la realidad.
Personalidad
Cuando hablamos sobre la personalidad de alguien,
nos referimos a lo que diferencia a esa persona de los demás,
incluso lo que le hace única.
A este aspecto de la personalidad se conoce como diferencias individuales.
Para algunas teorías, esta es la cuestión central.
Éstas prestan una atención considerable a tipos y rasgos de las personas,
entre otras características, con los cuales categorizar o comparar.
Los teóricos de la personalidad están también interesados en lo común de las personas.
Escollos
Existen algunas cosas que pueden ir mal en una teoría y
debemos mantener los ojos bien abiertos a ellas.
Algunas situaciones que pueden influir en los autores y
las diferentes teorías son las siguientes:
Etnocentrismo: es la tendencia que lleva a una persona o
grupo social a interpretar
partir de sus propios parámetros culturales.
Erich Fromm llama a este pensamiento el inconsciente social.
Egocentrismo: cada uno de nosotros más allá de la cultura,
presenta detalles específicos en su vida
(genética, estructura y dinámica familiar,
experiencias especiales, educación, etc.) que afecta cómo pensamos
y sentimos y en definitiva, la forma en que interpretamos la personalidad.
Dogmatismo: las personas dogmáticas no permiten cuestionamientos,
dudas, nuevas informaciones y demás.
Este argumento es aquel en el que “justificas” tu opinión
asumiendo que las cosas solo serán ciertas si ya lo has
considerado como tales en primer lugar.
Malinterpretaciones: La implicación imprevista.
Parece que cada vez que decimos algo,
dejamos caer palabras susceptibles de tener 100 interpretaciones distintas.
Por decirlo de manera simple: las personas usualmente te malinterpretan.
Las malinterpretaciones pueden ser consecuencia de algunas de las siguientes situaciones:
- Traducción: algunos conceptos pueden tergiversarse.
- Neologismos: Los neologismos significan nuevas palabras. Cuando desarrollamos una teoría, podemos tener conceptos que no habían sido nombrados antes, así que hayamos o creamos palabras para nombrarles. Algunas veces usamos el griego o el latín, otras usamos combinaciones de viejas palabras, otras veces utilizamos frases antiguas o con nuevo contexto.
- Metáforas. Las metáforas (o símiles, más correctamente) son palabras o frases que, aunque no son literalmente ciertas, de alguna forma captan ciertos aspectos de la verdad.
Evidencia
Hay varios tipos de evidencia; anecdótica, clínica y fenomenológica,
así como investigaciones correlativa y experimental,
mediante las cuales se tratan de fundamentar las teorías.
Evidencia anecdótica: Es un tipo de evidencia casual que se ofrece
usualmente cuando narramos una historia; es notoriamente imprecisa.
Evidencia clínica: Es aquella evidencia que obtenemos a través de la experiencia
clínica de las sesiones psicoterapéuticas.
Evidencia fenomenológica: Constituye el resultado de una observación
precisa en varias circunstancias, así como la introspección relativa a los propios
procesos psicológicos.
procesos psicológicos.
La investigación correlativa en la personalidad usualmente comprende
la creación y aplicación de test de personalidad.
La investigación experimental es la forma más precisa y controlada de investigación
y si los temas que estamos investigando están sujetos a experimentación,
constituye el método de elección.
Supuestos filosóficos
Existen muchas preguntas como aquellas que necesitamos para construir nuestras teorías,
que carecen de respuesta.
que carecen de respuesta.
Incluso hay algunas que nunca la tendrán.
Libre albedrío vs. Determinismo. La mayoría de los teóricos proponen
supuestos más moderados. Una posición determinista moderada sería la de considerar
que estamos determinados, pero podemos participar en ese determinismo.
que estamos determinados, pero podemos participar en ese determinismo.
Una posición moderada de libre albedrío sería considerar que la
libertad es intrínseca de nuestra naturaleza, pero debemos vivir esa libertad en un mundo
establecido por leyes deterministas.
Originalidad vs. Universalidad. El determinismo sugiere la posibilidad de
leyes universales, mientras que el libre albedrío es una fuente posible
de originalidad (individualidad).
Motivaciones fisiológicas vs. De propósito. El comportamiento
de propósito es muy poderoso, pero se sustenta en necesidades fisiológicas,
o simplemente que ambos tipos de motivación son importantes,
aunque en distintos tiempos y lugares.
Motivaciones conscientes vs. Inconscientes. Si fuésemos conscientes de algo
hace un momento y nos ha cambiado de alguna manera,
pero en este momento no somos capaces de darnos cuenta de ello.
Naturaleza vs. Natura: Naturaleza y nurtura no pueden existir
independientemente. Probablemente, tanto el cuerpo como
la experiencia son esenciales para ser una persona y es muy difícil separar sus efectos.
Teorías de estadios de desarrollo vs. Teorías que no contemplan estadios.
Podremos ver un amplio rango de posturas sobre el particular,
desde teorías de estadios verdaderos como los de Freud,
quien consideraba los estadios como universales y limitados claramente,
hasta las teorías conductuales y humanistas que consideran que aquello
que parecen estadios no son más que ciertos patrones de formación y cultura.
Determinismo cultural vs. Trascendencia cultural.
¿Hasta qué punto nos moldea la cultura?;
¿Totalmente, o somos capaces de “elevarnos” (trascender) sobre estas influencias?
Formación temprana vs. Tardía de nuestra personalidad.
Si lo que entendemos es que son cosas que no cambian desde que nacemos,
por ejemplo, el temperamento, entonces la personalidad
se forma tempranamente.
Si a lo que nos estamos refiriendo son nuestras creencias, opiniones,
hábitos, y demás, éstos pueden cambiar dramáticamente hasta el momento de la muerte.
Comprensión continua vs. Discontinua de la enfermedad mental. Podríamos resolver
esta cuestión, pero resulta difícil en tanto que la enfermedad mental
es considerada como una entidad única.
Optimismo vs. Pesimismo. Lo que percibimos en la humanidad está
determinado por la actitud.
Organización de “las teorías de la personalidad”.
Psicoanalítica o la llamada “1° Corriente”. Estos autores tienden a creer
que las respuestas se esconden en algún lugar bajo la superficie,
escondidas en el inconsciente.
Conductista o “2° Corriente”. En esta perspectiva, las respuestas
parecen recaer sobre una observación cuidadosa del comportamiento y del ambiente,
así como sus relaciones.
Humanista o “3° Corriente”. El enfoque humanista, que incluye según consideran
algunos a la psicología existencialista, es la más reciente de las tres.
Se piensa que es una respuesta a las teorías psicoanalítica y conductista y su base
racional es que las respuestas se deben buscar en la consciencia o experiencia.
